Mindfulness/Nunca es tarde

Así es cómo lo vamos a hacer y así es cómo debes enfrentarte a esto. Todo lo demás, es añadido.

El despertador suena, pero tú ya estás despierto. Te vistes, desayunas y sales por la puerta de tu casa concentrado en lo que debes hacer. Caminas por la calle y eres absolutamente consciente de todo, más erguido, cabeza alta, entendiendo lo que te rodea, formando uno con el medio. Energía que fluye alrededor tuya. Inconscientemente elevas la palma de la mano y cierras el puño violentamente como si dominaras el viento que surge a tu paso.

Pero quizá… quizá lo domines.

Caminas, decíamos, pero la sensación es la misma cuando entras a un establecimiento, coges un autobús o te subes a un coche. Tu cabeza está alineada con tu corazón, te sientes sereno y tranquilo, sabiendo que tienes un propósito y una misión que cumplir: vivir.

Tienes una energía que liberar pues al mantenerla dentro de tu cuerpo se emponzoña. Y necesitas inundarlo todo. Desbordar todo lo que tienes es todo lo que puedes hacer para sentirte tú, para sentirte pleno, para poder entender quién eres y qué haces aquí, pues todo lo demás es añadido.

En ese torrente irrespirable donde tú eres el maestro que mueve los hilos, en ese caos que tú domas con la concentración y la inconsciencia necesaria para ser feliz, donde todo baila al son que tú marcas, donde nada puede hacerse sin tu consentimiento, donde todo estTALLA PUES TIENE QUE ESTALLAR PORQUE ASÍ HA DE SER Y NADIE MÁS PUEDE DECIRTE LO QUE DEBES O NO DEBES HACER, Y ASÍ SER TU PROPIO MAESTRO Y BRILLAR COMO LAS ESTRELLAS LO HACEN EN EL CIELO

POR ESO!!! Por eso…

Por esos segundos donde te recompones mientras tu mirada tiende al infinito, comisura de los labios seca, la garganta desbocada mientras el corazón palpita. Donde tu consciencia de la situación lo es todo. Donde has dicho adiós al pasado.

No merece la pena odiar lo sucedido, no merece la pena llevar fardos pesados a la espalda en forma de desengaño o desprecio. Tú eres más que todo eso, más que todos esos. Adiós a los armazones que constituían tu existencia, limpia el óxido de tus huesos, vuelve a ser quien se supone que eras.

Nunca es tarde para empezar de nuevo.
Nunca es tarde para decir lo siento.
Nunca es tarde para sentirse vivo.
Nunca es tarde para saber, si se sabe, que todo tiene sentido.

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