El hombre que vas a ser

“Nuestro mayor miedo no es que no encajemos. Nuestro mayor miedo es que tenemos una fuerza desmesurada”
 (Timo Cruz en “Coach Carter”)

“Madre de, esposa de, imagen ajena, espejo que proyecta mi invisibilidad. Voy gritar ¡MUJER! voy a vivir por mi misma”
 (Letra extraída de la canción “Línea de Fuga” del grupo Hechos contra el decoro)

Hay momentos que se tornan cruciales en tu vida y es algo que no puedes explicar con palabras pero que notas en tu cuerpo. La energía fluye aquellos días en los que notas que el momento llega, que la vida, por extraña que parezca, te ofrece oportunidades que debes saber ver. Esa capacidad de abrirse a lo desconocido con el corazón y la cabeza limpias, con la curiosidad por bandera y sin miedo a lo que pueda venir es lo que te permite avanzar, como hace millones de años permitió a seres humanos vivir en cuevas, buscar asentamientos o descubrir el fuego.

Pero la mayoría de las veces tú mismo te boicoteas tus propias oportunidades. Qué digo, salvo contadas excepciones, siempre eres tú el que pone trabas a tus sueños. Por la sencilla razón de que no crees que puedas alcanzarlos, que tu seguridad se tambalea cuando no eres consciente justamente que tu seguridad consiste en no estar seguro nunca.

Eres la fuerza proteica del Universo, te lo dije una vez, y hoy te lo repito. Eres la luz que alimenta estrellas y no al revés. Eres poderoso, un guerrero que debe alimentar su alma para que pueda expresarse de todas las maneras posibles.

Pero tienes miedo, lógico. Solo aceptando que el miedo solo es un obstáculo que tú mismo te has impuesto, que tu energía debe fluir en todas las direcciones y caminos, llenando de vitalidad todo lo que toca, cuando descubres que la felicidad está en los pasos que recorres mientras buscas la felicidad, entonces es cuando empiezas a vivir.

Tienes miedo a convertirte en lo que puedes ser hasta que, cojones, dejas de tener miedo. Y una silueta aparece en tu cabeza, proyectando el hombre en el que te vas a convertir. La excitación crece, las pulsaciones se agitan, la emoción se desborda. Sabes quien puedes ser y, ahora sí, sabes lo que quieres ser.

El mundo se prepara para un hombre nuevo. Un hombre capaz de ser más completo y más sabio en el camino que le toca andar. Un hombre con una fuerza tal que ni la naturaleza podrá frenarlo.

Lo tienes en ti.
Siempre lo has tenido en tí.
Aliméntalo.
Deja que el guerrero
salga.

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