El techo de la casa estaba completamente cubierto de nieve. Dentro, al calor del fuego que abrasaba la leña, ella tejía unos pequeños calcetines. «Calcetines pequeños para gente pequeña», pensó para sí. Su sombra se proyectaba en el lateral de la pared mientras ella se mecía rítmicamente. No había mucha luz, pero se estaba caliente. No tardó mucho en oír la puerta y escuchar tras ella a su pareja quejándose de las bajas temperaturas. No era nada nuevo en aquella Leer más
Le pegó una calada intensa al cigarro, de esas en las que el humo entra directamente a los pulmones. La bocanada le permitía medio segundo de inconsciencia antes de seguir escribiendo el próximo párrafo. Esta vez la pausa fue un poco mayor. A veces le pasaba, cuando cogía ritmo podía escribir del tirón, pero otras veces, al pararse, perdía fluidez. Lo sabía, pero tampoco le molestaba. Leer más
1. Escribe cuando estés inspirado. Escribe cuando no lo estés. Escribe. No escribas. Qué cojones sé yo.
2. Pero escribe, ya que estás. Que todos veamos algo. Que tú veas algo. Es tu proceso. El mío. El proceso. El hacer. Házlo.
3. Una canción que repiquetea en la lluvia. Una cabeza que resuena en el suelo mientras caen gotas. O algo así. Leer más
El agua golpeaba en los cristales de la ventana. Ella, pendiente de su pan, miraba distraída los surcos que el agua dejaba por los cristales. Mientras la gravedad hacía de las suyas, el pan se iba horneando tranquilamente. No era mala vida esa, la de ser una gota que cae del cielo a la tierra, pensaba ella. No pensar mucho y poder ver mundo, Leer más
De mis barbas raídas
De los pelos del viento
De las miradas perdidas
De los sonidos del tiempo Leer más
Un pelo que se eriza en tu vello. Un escalofrío que recorre tu cuerpo. Un susurro al oído. Una mirada cómplice. Un roce del que salen chispas invisibles. Leer más
Pasear por la calle. Mirar unos ojos que te miran. Un perro, una sonrisa. Pasear con buena compañía. Respirar, sentir. No pensar. Pensar. Ser crítico con la realidad. Reírte de ella. Volver a tener 10 años. Ser absolutamente Leer más
1. Una cosa que a mí me gusta mucho es escribir rápidamente y sin ningún signo de puntuación quizá porque me gusta Joyce pero tampoco puedo asegurarlo también puede ser porque cuando escribo esto estoy escuchando música y lo que hago en realidad es seguir su ritmo y el doble bombo machacón y el riff que cabalga quizá solo quizá Leer más
Todo cuerpo tiene un nivel de vibración. No solo en hercios y frecuencias, sino también en experiencias. No es lo mismo vibrar de felicidad que de miedo o ira. Vibrar de alegría o de tristeza. Vibrar al volver a ver a la persona amada o a aquel que te hizo abrir la puerta a un mundo lleno de oscuridad.
Sí, todos vibramos de alguna manera.
Y tú, ¿cómo vibras?
- El odio agota. No odies.
- No odiar no implica ceder y mirar para otro lado. Las cosas se miran de frente.
- Procrastinar es un verbo que no conoces pero que usas demasiado en tu vida cotidiana.
- Cambia algo cada día, cambiar todos los días para seguir siendo tú.
- Tú no sabes quién eres pero te vas recorriendo poco a poco, auscultándote.
- Escúchate a ti misma o mismo como los DJ´s pinchando música, con un oído hacia dentro y otro hacia fuera.
- La realidad que te rodea es solo una burbuja, otra más de las miles de burbujas que otros tienen.
- Sal, pasea, que te dé el aire. Caminar es bueno para la mente y el corazón.
- No hacer nada es útil para el cerebro si sabes desconectar. Perderse es el mejor momento para encontrarse.
- No sabes de qué eres capaz hasta que algo pasa. Lo demás son solo suposiciones.
- A estas alturas, solo quieres hacer las cosas con la seriedad con la que juegan los niños pequeños.
- Hay más verdad en un banco de un parque que en tus redes sociales.
- Expande tu red de confort hasta el infinito.
- Cuida tus pies, revísate. El cuerpo te tiene que durar toda la vida.
- La vorágine de la vida se puede cambiar si entiendes sus mecanismos. Solo hay que entenderlo. Nada fácil.
- Es fácil pasar de puntillas por la vida cuando tus hijos no tienen hambre.
- Eres especial, pero no en el sentido que tú crees que significa esa palabra.
- Sin música solo seríamos máquinas, shakespearianamente hablando. No seas una máquina.
- Nadie tiene la solución a tus males, pero quizá podamos ayudarte.
- La carga compartida pesa menos, pero no olvides que la otra persona también tiene cargas. Empatiza.
- ¿Quién cuida al que cuida?
- Lo radical es la raíz, el resto es solo progreso o deformación. Máscaras de teatro.
- Todos estamos perdidos alguna vez, pero juntas nos encontramos.
- Cada persona tiene vibraciones distintas. Solo hay que buscar la melodía perfecta.
- No pierdas la ternura por muchas capas de experiencias que tengas.
- Sonríe. Incluso con mascarilla.
- Cuando no tengas nada, aférrate a tu persona. Aguantar hasta que escampe.
- Madurar es volver a hacer las cosas mal pero sabiendo sus repercusiones.
- Eres una persona poderosa, incluso en tus momentos más débiles.
- Un zumo, un libro y música de jazz de fondo. Es un comienzo.
- No te olvides de ti. Nosotros no lo hacemos.

