Significarte

“Ineluctable modalidad de lo visible: al menos eso si no más, pensado con los ojos “- Stephen Dedalus en el inicio del capítulo 3 del “Ulises” de James Joyce

Significarte, esa palabra que casi nunca nadie emite por su boca. Una palabra que va implícitamente anterior a “políticamente”, pues nadie dice significarte cuando alude a otro tipo de cosas, usando vocablos mucho más acertados como “sincerarse” cuando alguien va a decir algo que va a tocar las narices al receptor del mensaje,o “posicionarse”, como queriendo decir que estás geopolíticamente en una esfera distinta al resto.
En realidad, lo que signifique significarte es insignificante. Son solo palabras casi obsoletas que demuestran poco o nada, tales como “persignarse”, “genuflexión” o “procrastinar”. ¿A quién puede importarle tales palabras?
O quizá, significarte implica dos vocablos: significa y arte. A lo mejor significarte significa arte, y el arte es mucho. El arte, decíamos. Pero no de frío. Helarte es otra cosa. Aunque no hay nada como el arte para dejarte helado, aterido, henchido, hinchado, pasmado o boquiabierto cual síndrome de Stendhal viviente. Como un gozo, un goce, un gozne o un gofre caliente. Como Joffrey, como Yogui, como esos personajes que aparecen por tu vida de soslayo, casi sin rozarte.
Soslayo. Solsticio. Lacayo. Armisticio. Y así, la vida entera…
Signifique significarte lo que quiera Dios que signifique, poco importa. Y ya saben que la importancia importa en función de quien lo refuta o lo niega, pues poco más podemos saber de esta vida, quizá perra, en función inconexa de lo que uno quiere o lo que uno
Desea

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *