El Entrenador de Bar está en todos los campos, siempre. Nunca descansa. No hay día que no tenga que hacer algún comentario, en la banda, al entrenador de turno. O detrás de la portería. Incluso a veces es árbitro, señalando él las faltas como si de un colegiado se tratara. Nunca se equivoca y hasta a veces tiene acólitos que le secundan. Siempre está ahí llueva o nieve, incansable. Leer más

