Sobre metodologías en fútbol
Los distintos tipos de metodologías existentes son caminos que uno u otro entrenador/a debe decidir para marcar toda la diferencia, parafraseando a Robert Frost. Y es que la evolución del deporte va marcada por nuevos caminos recorridos por gente que ve más allá de lo que aparentemente es un simple entrenamiento. Desde que Thomas Arnold y sus amigos empezaron a darle una vuelta de tuerca al ocio aristocrático, cómo entrenar de manera efectiva ha sido una pregunta que ha aparecido en las mentes más inquietas. Nombres como Pierre Parlebas, Paco Seirul.lo o Vitor Frade han desarrollado y perfeccionado ideas que han visto cómo los deportes colectivos no sólo tratan de ganar, sino de cómo hacerlo.
Decíamos antes que una metodología es un camino, no una llave al éxito de manera lineal y asegurada. Hay mucho camino que andar en sentido machadiano. Y muchas veces no han sido entendidos o, como toda conjura de necios, les ha tocado ser vilipendiados. Todo por no entender que hay mentes que van a hombros de gigantes y que son vanguardia del deporte. Y es que las metodologías han evolucionado en los deportes colectivos. Si nos referimos al fútbol, más todavía.
En términos generales, podemos afirmar que los deportes colectivos, o como los llama Seirul.lo, DIEC (Deportes de Interacción en Espacio Compartido), han bebido de una metodología global o analítica, indistintamente de lo que se estuviera trabajando y alternándose en la mayoría de los casos. Lo analítico, relacionado con aspectos muy puntuales en procesos en los cuales el movimiento se puede descomponer y aprender por partes y el global donde se podía, modificando según qué aspectos, buscar una metodología más cercana a deportes de equipo.
Pero esto, para un deporte como el fútbol, se queda muy reducido. Y en otra vuelta de tuerca, aparece el entrenamiento integrado, que, como su nombre indica, integra distintos componentes del juego: físico, técnico, táctico y psicológico. Esto supone entender que existe una mejora por separado que, posteriormente, redundará en una mejora global de las prestaciones del equipo. Lo integra, pero no lo une.
Sobre estas tres metodologías hay mucha bibliografía y no merece la pena desarrollarlas en exceso, baste reseñar que en las tres se obvia un aspecto clave: el ecosistema del jugador. Lo analítico te dice la solución correcta, de A a B, lo global busca algo más cercano a las necesidades del jugador con situaciones de juego real o modificado, mientras que lo integrado busca ser todavía más cercana pero compartimentando estructuras. Si hablamos de entrenamiento analítico en fútbol, un nombre resuena por encima de todos: Marcelo Bielsa. Baste con ver situaciones de entrenamiento repetitivas donde la solución suele estar dada de antemano o con poco margen para explorar otras posibilidades porque se ha demostrado que la solución dada es la más eficaz. Si pensamos en entrenamientos más globales/integrados la gran mayoría de entrenadores saldrá a la palestra. Pensemos en Rafa Benítez, que ponía una cuerda a toda su línea de defensas en el Liverpool para trabajar la distancia entre sus jugadores. O los movimientos sin balón del Milan de Arrigo Sacchi. Cuántos entrenadores no hay que siguen sacando a sus jugadores a correr al campo/bosque/parque… ¡Como si en un campo de fútbol los jugadores corrieran en círculos!. La lista es muy extensa. Y a finales del siglo anterior, surge una voz distinta: Paco Seirul.lo y el Entrenamiento Estructurado.
Desarrollar en unas líneas todo lo que significa el Entrenamiento Estructurado y lo que Seirul.lo llama «Fútbol Barça» es imposible. Señalemos simplemente que se empieza a entender al jugador/a desde un enfoque holístico donde todas sus estructuras (condicional, biológica, emotivo-volitiva,…) interactúan entre sí, unidas a las ciencias de la complejidad que dan una dimensión completamente nueva. Seirul.lo es un visionario que abre camino a un tipo de metodología que va un paso más en la especificidad del fútbol, en acercarlo lo más posible a la realidad del juego.
Mientras Seirul.lo desarrolla ideas y teorías que, unidas al olfato práctico de Johan Cruyff, germinan en una metodología de entrenamiento, el profesor Vitor Frade también busca una metodología que acerque al jugador/a a la realidad del partido. Nace así la Periodización Táctica, que si bien tiene componentes muy cercanos al Entrenamiento Estructurado, supedita todo a la táctica como el mayor bien supremo del equipo. Mientras Seirul.lo se centra en el jugador, al que denomina Ser Humano-Deportista, Frade lo hace en el equipo y su táctica, anclado en unos principios y subprincipios del juego donde el saber hacer es principal. Ambas beben de las fuentes de la ciencia de la complejidad desde distintos enfoques, ambas tienen unas líneas claras de entrenamiento (Situaciones Simuladoras Preferenciales en el caso del EE y Morfociclo-Patrón en la PT) y son metodologías predominantes en el siglo XXI. Guardiola y Mourinho son sus máximos exponentes.
El fútbol seguirá evolucionando en sus distintas metodologías al mismo tiempo que habrá quien piense que todo esto comentado anteriormente no sirve para nada y que con tener unos buenos jugadores ya vale, despreciando el trabajo de aquellos que buscan la senda del conocimiento. Seguirán sin entender que ganar no es sinónimo de tener razón y que el camino al éxito, se logre o no, importa.
Analítico, global, integrado y estructurado. Ahora es momento de los entrenadores de elegir cuál es la que más se acerca a su modo de entender el juego.


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